El sabor de la sandía

(“El sabor de la sandía” Ming-Liang Tsai)

Abro el grifo
y salen miles de pompas de jabón,
burbujas de sed recorriendo mi piel.
Te subo en mis pies
y te llevo bailando
a un crucero por los mares de neón,
nuestras lenguas van rozando los rayos del sol
y tu sonrisa me guía.
todo sale bien mientras no estas aburrida,
Mientras no cierras los ojos
y todo se seca alrededor,
mientras no somos una nube
viajando a un país lejano,
una nube surcando la alegría sin tocarla
una nube que va volando a la deriva.

Yo no puedo dormir
en una nube que se que nunca lloverá.
Yo no puedo llorar escaleras cuadradas
con redes en medio
que frenen la caída de las botellas de agua.
Yo no puedo subir hasta el cielo
escalando por tu espalda mojada,
no puedo resistirme a este amor imposible
que a veces esta triste,
y otros días me recuerda al sabor de las sandias
en los tiempos de sequía.

No puedo sostenerte de puntillas sobre mis pies
bailando con mi alma rozando tu piel
llorando y el cielo en vez de agua
lloviendo pulpa roja
que hace crecer los campos de flores rotas,
que hace que por momentos olvide mis derrotas,
que hace que a veces este triste
cuando estas como ausente,
y otros días me recuerda al sabor de las sandias
en los tiempos de sequía.

Las marismas del veneno

Sujetando mis entrañas con las manos
observo que mi vida atardece en el ocaso.
¿Por qué cuestionarse que uno es humano
si mis aletargadas piernas no pueden dar un solo paso?

Si quemo la vida con una llama de distinto color
tendré que aprender a andar con el pie cambiado
y recoger las cenizas que se han vuelto dolor
para poder dejar con ellas mi testamento firmado.

Testamento que nunca llegare a escribir
pues en mi sangre circulan demasiados pecados,
de aquellos errores que jamás podré redimir
quedarán mis sombríos recuerdos prendados.

Pero alguien tendrá que heredar
el miedo que navega en mis entrañas,
y extrañar lo entrañable que era hablar contigo,
cuando todavía no tenía los ojos rojos.

Retozando en las marismas del veneno,
mitigando aquel dolor hasta ser impasible
sin la suficiente conciencia para otear el terreno
la imprudencia me llevó a elegir el camino mas terrible.

Quiero poder despegar y acabar por disfrazar lo peligroso,
quiero quedarme cerca del lugar donde deje perdidos mis ojos
pero mis ojos no se cierran, no se quieren cerrar
y mis ganas de querer ser alguien bueno
no me dejan despertar.

Buscando palabras

Un día llore una lágrima vestida de dolor
que jugaba en mi mejilla y resbaló,
fue a caer al suelo
donde se convirtió en nube
que hizo llover del cielo tu amor
sobre el árbol de mis sueños
para regar los capullos de flor
que tengo plantados en tu honor,
que se abrirán y se harán canciones,
que echaran a volar por todos los rincones de tu corazón.
Pero nuestro árbol fue talado
y se convirtió en una hoja de papel
que vuela triste en mi imaginación
y qué usare para escribir todas las razones
que tengo para amarte.
Y si no puedo tocarte
porque estoy ciego de amor y no te veo
¿Cómo se supone que debo aprender a abrazarte?
Y si no puedo abrazarte
¿Cómo vas a venir a rescatarme?
Si soy un escritor perdido
enterrado entre tanto libro
¿Cómo voy a encontrar las palabras
para decirte donde estoy escondido?

El tiempo del tiempo

Las noches sin día
la luna apagada
y el cielo que brilla
las horas del mar
el tiempo que emplea el relojero en arreglar su tic-tac.

La estrella voraz
la planta fugaz
las edades del sol
y la soledad
mi mano carnívora que come del amor que me das.

Los ojos callados
los sueños que ya hemos soñado
y se pierden mientras en la calle
los columpios siguen nevados
sosteniendo en su balancear
el tiempo que le queda al barrendero para barrer su ciudad.

Navegar

Por culpa de un viejo tren roto
que viajaba vació y sin sentido
llegue tarde y me perdí la última vez que nos vimos.
Por eso ahora no puedo dejar de volver la vista atrás
y mirarte como si aun pudiera tocarte.

Si algún día te dejara de soñar
ya no podría vivir,
me tendría que matar.
Si de repente no puedo recordarte,
tendré que emborracharme
o tendré que suicidarme.
Si por las mañanas no te siento al despertar,
si no estás a mi lado y mi cama está vacía me quitaré la vida.

Porque morir es sinónimo de amar
si me asesinas con tu sonrisa
o me matas a golpes con tu forma de besar.
Y es que vivir no me sirve para nada
si no puedo refugiarme en tu mirada.
Si tu no estás conmigo
yo ya no existo y me vuelvo todo olvido.

Eres el cielo donde aprendí a volar
y ahora me borras las nubes
que riegan mi libertad
y si no puedo despegar,
me siento a navegar
me siento a descansar
me siento a nave-nave-navegar.
Me imagino que eres un océano
y que si quiero te puedo surcar,
las algas son tu pelo
y tus pechos las olas del mar
los peces son tus besos
y tu tacto es de espuma y de sal.

Por culpa de un viejo coche roto
que vivía perdido y sin rumbo
llegue tarde y me perdí el día en que nos conocimos.
Por eso ahora no puedo parar de mirar adelante
y buscarte para reencontrarte.

Si algún día te dejo de querer
ya no podré seguir
me tendré que esconder.
Si de repente no puedo abrazarte
ya no podría moverme tendría que encerrarme.
Si por las noches no te siento al acostarme
si no estás a mi lado
ya no puedo dormir de que sirve vivir.

Y es que morir es sinónimo de amar
si me acuchillas con tu sonrisa,
o llenas mi silencio con tu forma de callar.
Y es que vivir no tiene sentido
si no puedo refugiarme en tu nido.
Si dejas de ser de verdad yo ya no siento
soy una estatua y me vuelvo todo soledad.

Eres el cielo donde aprendí a volar
y ahora me borras las nubes
que riegan mi libertad
y si no puedo despegar,
me siento a navegar
me siento a descansar
me siento a nave-nave-navegar.
Me imagino que eres un océano
y que si quiero te puedo surcar,
las algas son tu pelo
y tus pechos las olas del mar
los peces son tus besos
y tu tacto es de espuma y de sal.

Un día cualquiera

Un día cualquiera
de un mes cualquiera
de un año
que no sabes si ya ha pasado,
o todavía está por llegar
te levantas en tu cama, en tu cuarto
cansado de estar dormido
y a medio soñar,
cansado de estar despierto
y no despertar.

Un día cualquiera
en tu casa,
en tu cuarto de baño
te miras al espejo
y no sabes si aquello que estás viendo eres tu
o es otro macabro invento.
No sabes si se cortó la luz
o siempre has vivido a oscuras
y no sabes mirar con los ojos abiertos.

Un día cualquiera
a las puertas del sol,
en medio de la calle
te encuentras una moneda
o te atropella un tranvía
y sinceramente no sabes
si el agua que te moja
es agua mojada,
o si al secarse será agua pasada.

Un día cualquiera
la vida puede cambiar de repente,
cuando parecía que todo estaba más quieto
y a la gente le dabas igual,

Un día cualquiera
los relojes se pueden parar,
o de repente ir corriendo más deprisa.
Porque a todas horas
hay días que parecen años,
y años que pasan más rápido que las horas.

Acerca de los niños en la parte de atrás de los coches

Naces sin nada
y para salir de pobre
algún amigo tuyo va a tener que hacerse rico.
Pasas el tiempo resolviendo crucigramas
si luego no encuentras soluciones
para los problemas de la vida,
y siempre te faltan palabras
para expresar tus emociones.

Si vives enterrado en el bolsillo de tus pantalones,
si nadie te dijo que los niños en la parte de atrás de los coches provocaban accidentes,
nadie te dijo que los accidentes en la parte de atrás de los coches provocaban niños.

Entonces abróchense los cinturones,
mira que en este cuarto oscuro
tenemos sesiones de cine para todas las edades,
tenemos edades para todas las sesiones que quiera mirar.

Si quieres te envuelvo en un paquete
las futuras decisiones que vas a tomar.
Si quieres te vendo a cambio de tus sueños
un puñado de canciones que pensaba regalar.

Yo bebo para no emborracharme,
bebo para recordar
donde he dejado las llaves de la puerta de la felicidad,
donde he dejado mis gafas de mirar al sol
y la escalera que usa para bajar del cielo.
Donde he dejado mi almohada de recostarme en el lomo de la luna
y aquella cuna repleta de cuentos.
Donde he perdido todos los años de mirarte
como si fueras una obra de arte.

Poemaciones

Vivo poemando canciones,
subido a las estrellas
cancionando poemas
de noche esperando a que la luna duerma,
durmiendo de día a la luz del sol.
Escribiendo mis recuerdos
recordando escriversos.
Melodiando los que siento
sintiendo melo-rimas
cantándole a la vida mis cuentos,
contándole que vivo de lo que canto
y al cantar me inunda la felicidad.
Mis hojas están llenas
de escriversos y melo-rimas,
poemaciones que son
mitad canciones mitad poemas:
que no beso-versos ni popemas,
que no musicaciones ni cantinelas.
Que no somos tu ni yo ni nos pertenece,
que solo es el amor y el dolor
que mana de mi tierra.

The Long And Winding Road

(titulo de Paul McCartney, cuaderno gris)

Susurrándome por un hueco que había
en aquel viejo camino de zarzas.
Buscando los pequeños sueños
que nos hacen tan grandes,
perdiendo la esperanza a cada paso
me fui alejando, desvaneciéndome.
Nunca mire atrás,
nunca me di la vuelta
ni si quiera quise tentar a la suerte.
No quise tropezar
por miedo a no saberme levantar.

Escapándose de debajo de las sombras
corren nuestros corazones,
marcando nuestra libertad,
dejando aun lado las sonrisas,
persiguiendo las miradas que nos acechan,
escondiéndose del frió y del miedo.
Nunca deje el camino,
nunca me deje a mi mismo
ni si quiera fui detrás del destino.
No quise tropezar
por miedo a no saberme levantar.

Yo como nuestros corazones me escondo,
doy un paso adelante cuando doy un paso atrás.
Nunca me vuelvo para decir que no,
nunca me vuelvo para mirar atrás
vivo recorriendo el tembloroso y sinuoso camino
que se pierde entre el tiempo
y el miedo a recordar.

Multinacional de los sueños

(“The Door in the Floor” Tod Williams)

Me he comprado una casa en el acantilado,
con un jardín
y un columpio colgando del lado equivocado.
Mis pies sobrevolando el cielo
y mis ojos invitándome a tirarme al mar.
Mi alma sobrevolando el miedo
y las nubes intentándome salvar.

Por las noches a través de la puerta que hay en el suelo
se puede oír el ruido como de alguien
intentando no hacer ruido.
Se puede ver el camino como de alguien
intentando borrar su camino.
Entonces me despierto
y quiero plantar mi jardín con hojas de colores
que tengan la forma de los nombres
de todas las personas que no quiero olvidar,
y que crezcan millones de flores
con la forma de los ojos
de todas las personas que me gusta mirar.

Mientras me columpio
mis pies cuelgan por encima del suelo
y mis ojos intentan aprender a volar,
el agua me va llegando al cuello
y las nubes no saben navegar.

Somos de la multinacional que vende los sueños,
los hacemos con la espuma del mar
y con pedazos de cielo.
Los hacemos visitando los bares después de cerrar,
recogiendo las ilusiones que se quedan en el fondo de los vasos vacíos.
Somos de la multinacional que vende los sueños,
intentamos arreglar la vida de los que no tienen vida.
Vamos a tu casa y dibujamos en la pared una puerta de salida
para que puedas escapar y acabar,
ahogado en el mar
o tirado en las nubes.
Acabar ahorcado sin poderte suicidar,
o volando lejos de está ciudad.

27 besos robados

(“27 Missing Kisses” Nana Dzhordzhadze)

El último verano
recuerdas cuando el sol se hacía luna
y de día iluminaba con las estrellas
nuestros amaneceres.
Recuerdas cuando coloreaba de luz las noches
en que soñábamos despiertos.

El día en que nos conocimos
ese verano me prometiste
que me ibas a regalar 100 besos,
y al final solo me diste 73.
Aun me pregunto,
donde estarán los 27 besos que me robaste,
los 27 besos que te llevaste contigo y eran míos.
Donde estarán nuestros caminos perdidos,
donde estas tu que no te encuentro.
Donde estarán nuestros destinos,
donde estás tu perdida en el tiempo.

El último verano
recuerdas cuando me escondía en tus ojos
y mientras te miraba jugaba a que eran míos
y así entonces nadie más podía mirarte.
Recuerdas cuando me escondía en tu cama
y mientras dormías jugaba a que yo era tus sueños
para que entonces nadie más pudiera soñarte.

El día en que nos conocimos
ese verano me prometiste
que me ibas a regalar 100 besos,
y al final solo me diste 73.
Aun me pregunto,
donde estarán los 27 besos que me robaste,
los 27 besos que te llevaste contigo y eran míos.
Donde estarán nuestros caminos perdidos,
donde estas tu que no te encuentro.
Donde estarán nuestros destinos,
donde estás tu perdida en el tiempo.

Miradas

(Escrito por Ana 04.02.07)

...ojos como charcos vacíos
sin lluvia ni tormenta
secos de tanto mirar sin mirar.
...ojos como abismos
de un acantilado salvaje
empujan las ganas a saltar.
...ojos como esferas
hablan el lenguaje de espejos
sometidos al eterno reflejo
de su externa realidad.
...ojos sordomudos
tensan las cuerdas
de un corazón desafinado
a contralatido
tragando tiempos pasados.
...ojos llueven
agua reciclada
de un mar de dudas.
...ojos de piedra
rompeolas sin descanso
de un vaivén
de miradas perdidas.
...ojos de sal
escuecen heridas
abiertas de par en par,
parpadean recuerdos,
cuchillos que chillan.
...ojos que sueñan
ser planetas
de un universo sin agujeros
sin hilos negros
de rotos descosidos.
...ojos tragalágrimas
llorasueños
sueñavidas.

El Lenguaje Perdido de los Trenes

(Inspirado en el titulo del libro de David Leavitt "El lenguaje perdido de las grúas")

Te acuerdas cuando compramos juntos este tren,
cuando espiaba tu sonrisa
y con la brisa de tus labios
escribía tu nombre en el viento.

Te acuerdas cuando recorríamos el mundo desde la cama,
y era nuestro cumpleaños cada día de la semana.

Te acuerdas cuando nos sentábamos a la orilla de la luna,
y con nuestros besos pescábamos los sueños
en un mar de estrellas y bruma.

Te acuerdas como veíamos los trenes pasar
como nuestro amor pasaba de largo
como corríamos y ni siquiera podíamos tocarlo.

Te acuerdas como las sabanas eran raíles
y nuestro amor un tren,
que cada noche paraba en una estación
y de nosotros nos robaba algo que nunca hemos recuperado.
Y a cambio nos regalaba una flor por cada noche
por cada viaje una caricia,
por cada día una canción
y un beso por cada adiós.

Pero un día me deje tu querer
olvidado en una estación.
Un día en un tren en el que viajaban
nuestros corazones abrazados,
un viejo tren del que te bajaste corriendo
para atrapar un sueño que pasaba volando,
te dejaste sin querer mi querer olvidado.

Algunas ballenas...

 (versión poemación)

Era una bella pecera escondida en el fondo del mar
que guardaba una bañera repleta del sal.
Era el hogar de una vieja ballena
que supo soñar y volar lejos,
corriendo en busca de la libertad.
Alguien quito el tapón a la bañera
y la sal se vació convirtiendo
la espuma del mar en estrellas.
Alguien dejo que la vida se fuera
por el desagüe,
alguien dejo que la noche muriera.
Algunas ballenas se pasan la vida buscando el sentido del mar,
durmiendo la siesta,
recostadas a la orilla de la luna
dentro de una pecera llena de alcohol.
Algunas ballenas se quedan varadas
a medio camino entre la vida y la soledad.

Pincha aquí para ver el cuadro

Hermano sol, hermana luna

(escrita después de ver "Apocalypsis Now")

Hermano sol, hermana luna
y la vida en medio desnuda.
Toda la noche y todo el día
el tiempo vuela buscando
aquello que nunca tenia.
El mar me lleva dentro
y luego me arrastra a la orilla,
todo vuelve a empezar.
Cuando se pone el sol sale la luna,
el cielo cambia la tristeza por el dolor
y las estrellas lloran,
por que no saben quien vestirá de nuevo a la vida.
Y otra vez se va la luna y sale el sol.

El hermano sol no quiere vivir cada día
sin poder ver a su hermana la luna.
La luna se muere cada noche
sin poder ver a su hermano el sol.
El sol está enamorado de la noche,
la luna está enferma necesitada del día.
El hermano sol quiere volver atrás,
y nacer otra vez de noche
para poder ver a su hermana,
la luna que quiere morir
y crecer a la orilla del día
junto a su hermano el sol.

Un lugar en el cielo

En el mar de los sedientos
de donde desciende el firmamento,
de donde vienen las estrellas
que se convierten en novelas,
donde duermen los ilusionados
y aparcan sus sueños los desamparados.

En la luna de la una de la noche
donde estrellare mi coche,
dejare preparados
todos los momentos que quedan por llegar,
Y tendré que decidirme
si quiero malgastarlos
o si quiero revolucionarlos.

Es la vida que no es vida
si no tiene una salida,
si vive medio perdida
y por vivir se esta matando.
Con el corazón a un lado,
y la tristeza encadenados,
del árbol de los ahorcados,
del muro de los lamentos,
del llanto de los indefensos.

En la montaña mas alta
la que esta mas cerca del suelo,
la que esconde en sus raíces
más de un millón de cicatrices
de donde manan las palabras,
donde se guardan los secretos,
donde se encuentran todos los cuentos
y se cuentan sus sentimientos.

Es la vida que no es vida
si no tiene una salida,
si vive medio perdida
y por vivir se esta matando.
Con el corazón a un lado,
y la tristeza encadenados,
del árbol de los ahorcados,
del muro de los lamentos,
del llanto de los indefensos.

Te regalo una sonrisa

(el gato de Chesire, “Alicia en el País de las Maravillas)

Te regalo una sonrisa
para que te acuerdes de mi,
y si te olvidas mírala y piensa
que cuando llueve se deja sentir
la lluvia sobre el asfalto,
y si te mojas por dentro
podrás descubrir
la paradoja de sonreír.
Yo soy una sonrisa sin gato
que vigila sentada en lo alto de la noche,
para que cuando te sientas solo
puedas dormir.

Siempre tiene frío
cuando esta dormido,
siente mucho miedo
esta medio perdido,
corre, huye y vuela el viento.
Siempre esta tan cerca,
siempre está tan lejos,
no sabe sonreír,
no puede soñar
se pasa el tiempo escribiendo cuentos
que no podrá contar
en el fondo es solo fuerza, miedo y soledad.

Todos estamos solos,
todos tenemos miedo,
todos somos como el viento
pero aprendimos a sonreír
cuando estamos rotos por dentro.
Es verdad en el fondo
somos fuerza, miedo y soledad.

El día que naciste

Era un libro como un cuento abierto
por la primera página,
era una historia más
mirando pasar el tiempo,
era la vida misma
disfrazada de memoria.
Dicho así parecería que fue un día triste,
pero solo eras tu
el día que naciste.

Tenias los ojos demasiado pequeños
para ser tan bonitos
y no querías que te diera el sol,
siempre reías en vez de llorar
y cuando llorabas te perdías.
Tu sonrisa nunca engaño a la luna
cuando eras así,
así eras tu,
así de pequeñita.
cuando llovía a mares
te sentabas frente al mar a dibujar las olas,
siempre te escondías
por que no querías que te vieran soñar.
Tu soledad que no admitía derrotas
era un ancla con la vida
cuando eras así,
así eras tu,
así de pequeñita.

Eran tiempos difíciles,
era un momento para no llorar,
era un libro como un cuento abierto,
era una historia más,
era la vida misma
disfrazada de memoria
dicho así parecería que fue un día triste
pero solo eras tu
el día que naciste.

La libertad contra los fuegos artificiales

Érase una vez que se era
una reina que no sabia gobernar
y su reino guardado en la maleta
tenia que esperar al tiempo
para volver a poder ser pequeños
para no tener que gritar,
y recordar entrelazados los recuerdos.

La libertad contra los fuegos artificiales
porque las estrellas siempre fueron
los primeros libros incunables

Érase una vez que se era
un pirata cojo que no sabia navegar
y su barco perdido en una pecera
solo podía esperar a que volviera el tiempo
y nos hiciera pequeños
para poder recordar entrelazados los recuerdos.

La libertad contra los fuegos artificiales
por que las estrellas siempre fueron
los primeros libros incunables

Érase una vez que se era
un viejo escritor que no sabia viajar
y su corazón plantado en una maceta
iba a poder echar raíces en el mar
y regarse al llorar
si pierde la batalla con el tiempo

porque es el tiempo
(siempre vuelve)
el que nos hace pequeños,
nos obliga a recordar
(no gritar)
entrelazados los recuerdos.

Sara

Era un árbol rojo
como una siesta durmiendo sangre,
era el viento
como el grito de una guitarra,
era aquel libro sin palabras,
era un adiós sin nombre,
sin mirarnos a la cara,
era un hombre sin bandera,
era una guerra pasajera,
como de la tristeza al dolor.
Era una canción
como fotos viejas
que me recuerda a ti, Sara.
Dibujo recuerdos a cambio de palabras con forma de corazón,
alquilo habitación a orillas de la soledad
y regalo mi camisa gris dolor de cabeza.
Tengo reservado mi sitio en el cementerio
y todavía puedo sonreír,
todavía puedo escribir tu nombre en esta canción
que como las fotos viejas
me recuerda a ti, Sara.

Guapa Misteriosa y Muda

(CUADERNO ROJO)

Buscas en la noche la paz
pero el mar esta perdido en el mar,
el viento lucha contra el viento,
la vida esta desconocida,
y en el fondo del vaso
no te quieres quedar atrás,
no te quieres ahogar,
no quieres caminar solo
y te vuelves a preguntar:
que pasara, que pasara.
La vida está tan cambiada
Que el viento está roto
Y el mar está en la estacada.

No es verde la esperanza,
no el fuego no es rojo.
No es blanca la paz,
el miedo no es negro.
No es púrpura la pasión,
las niñas no son rosas.
La amistad no es naranja,
no son bonitas todas las cosas.
El dolor no es amarillo,
no es gris la soledad.
No todas las cosas tienen el mismo brillo.

Ojos tristes

(inspirado en la canción “Sad eyes” – Bruce Springsteen)

En el silencio azul del mar estas dormida
en el sueño de una noche oscura,
estas sumergida en tu sonrisa
que es un derroche de alcohol.
En el estrépito añil de lo que queda del día
estas perdida entre las calles de esta ciudad prohibida,
estas bailando al borde de acantilados suicida
de un lado el mar
del otro tu casi flotando,
de un lado el miedo y no te quieres tirar
del otro yo te veo bailar,
y mientras lloras por dentro
tus ojos me abrazan pero,
no me quieren mirar.

Ojos tristes nunca mienten a un corazón
que se vuelve para recordar,
tus ojos tristes son dos pendientes
brillando en la oscuridad.

Con la cadencia suave que mece tu sonrisa me voy durmiendo
en tu sueño de mandrágora y caricias,
me voy hundiendo en tu medicina
de frutas y alcohol.
En el estrépito añil de lo que queda del día
me voy perdiendo entre las calles tu ciudad prohibida,
estoy bailando al borde de acantilados suicida
de un lado el mar
del otro yo como flotando,
de un lado el miedo y si me quiero tirar
correrás a abrazarme?
desde el otro lado me ves bailar,
y mientras lloras por dentro
tus ojos me abrazan no me sueltan,
pero no me quieren mirar.

Ojos tristes nunca mienten a un corazón
que se vuelve para recordar,
tus ojos tristes son dos pendientes
brillando en la oscuridad

Ojos tristes nunca mienten a un corazón
que se vuelve para recordar,
cualquier pasado fue mejor
cualquier pasado fue mejor.
Tus ojos tristes son dos pendientes
brillando en la oscuridad
colgados de la luna,
esta empañado el cristal de tus ojos tristes
que nunca mienten
nunca, nunca, nunca
siempre dicen la verdad,
colgando de la luna tus ojos tristes
nunca mienten
nunca, nunca, nunca
me consiguen engañar.

De un lado el abismo,
del otro tus ojos tristes
me abrazan, no me sueltan
pero no me quieren mirar.

Soledad

Siempre quise a soledad
y ahora que estoy solo
otra estrella sin su mar
sigue anclada en el camino.
Volverán el destino y el silencio
abriéndose paso,
con mucha violencia,
a martillazos
pero a la vez tan despacio,
tan despacio.

Siempre abrazado a la oscuridad
me quema tanto la tristeza,
que lloro sangre por dentro
y sigo perdido en el mismo cuento.
Volverán el destino y el silencio
abriéndose paso,
con mucha violencia,
a martillazos
pero a la vez tan despacio,
tan despacio.

Devorando flores
tarde tras tarde,
se marchitaron los corazones
y el tiempo que pasaba de largo
me dijo que no volverías,
y no volverás,
me quedare solo
me quedare solo.
Siempre que me miras,
me asesinas
Cuando nadie te ha preguntado.
Siento que la vida estaba perdida
es morir para nacer,
y volver donde había empezado antes.

En el viejo rompeolas

En el viejo rompeolas
pasan despacio las horas,
desnudos vuelan los sueños
cualquier momento te parece pequeño.

En el rompeolas
dos miradas se encontraron solas,
ahora restallan amargas de besos
contra el muro de los excesos.

Llueve tristeza y dolor
en el viejo rompeolas,
la primavera se olvido
en el rompeolas
y el mar no cesa,
el mar no cesa.

En el viejo rompeolas
gobierna la soledad,
discuten serias las focas
y el viento silba.

En el rompeolas
hay un torbellino de sombras,
hay una estatua que llora
que se despide desde lejos.
Una foto en blanco y negro,
una postal desde el recuerdo
del viejo rompeolas.

Llueve tristeza y dolor
en el viejo rompeolas,
la primavera se olvido
en el rompeolas
y el mar no cesa,
el mar no cesa.

Y por los siglos de los siglos
seremos sombras
que restallan con las olas
en el viejo rompeolas.

Nocturno (el Pozo de la Soledad)

Una vez soñé,
soñé que estaba muerto,
soñé que robaban la luna
y se apagaba el invierno,
soñé con un barco de madera
que se perdía en mis sueños
y en mi tristeza,
soñé anclado en mi dolor
para no despertar.

Dormido entre mandrágoras y sombras
perdido entre promesas y derrotas
soñé que redoblaban las campanas.
Aburrido el tiempo de tanto soñar
perdido en medio de ninguna parte
desgarro la noche,
destrozó las mareas
hasta naufragar
en el pozo de la soledad.

Una vez soñé soñar
mandrágoras y sombras
y no despertar.
Una vez soñé soñar
promesas y derrotas
para naufragar.

Hasta la muerte

No volverán las olas
a sepultarnos el mar,
nos quedara la suerte y el vino.
No volverá la luna
a retorcernos el sueño,
nos quedara una vida y una flor.
No se encenderán las llamas
del fuego y del odio,
nos quedaran las risas y los falsos demonios.
No se cerraran los caminos,
siempre quedan puertas abiertas.
no pasara el tiempo,
para recordar siempre queda algún sueño
y miles de ideas desatadas
que batallan entre genios y gigantes.
No nos llevara el cielo
tarde ya a través de la noche muy despacio.
Cerca de lo lejano vivimos peligrosamente
nos emborrachamos por última vez
otra vez más.

In memoriam

El gigante detuvo el tiempo
porque el ángel había muerto,
una espada ensangrentada derrumbo el cielo
y ahora las flores se visten de negro.

Enfurecido se rompió el mar
y murió encadenado el viento
el camino quedo cubierto de soledad,
se olvidaron todos los recuerdos.

Venció el espíritu del vino,
derrotó a todos los guerreros
las cruces están rotas de tristeza en el destino
pero ahora no parecen tan fieros.

En el jardín de los secretos
las flores son sueños inciertos
se abrieron los portones, irrumpió el invierno
y ahora vagan desnudos los malos momentos.

La sombra desato la noche
y los siete mares de hielo
en el éxodo se desataron las pasiones
y el pozo quedo vació de sueños.

Ya no quedan noches ni días
ya viste la luna de negro,
ya todas las estaciones están perdidas
verano, otoño, primavera, invierno.

En el umbral de los recuerdos
donde se olvidaron los sueños
donde deambula olvidado el olvido muerto
y llora el amargo fin de los tiempos.

El crepusculo del mar

Orillas ariscas y negras
rizos oscuros que vuelan
tormentas, nevadas, nieblas
estrépito añil y cansado
nocturno desenterrado
pirata desencantado
rincón eterno olvidado
tempestuoso, lúgubre, infinito
miserable sin sentido
devorando tu destino
naufrago triste y perdido
deshaces el mundo en estatuas de sal
navegas para navegar
anclado en tu libertad
eres tan cierto de verdad
teatro ebrio, dormido y despierto
sueñas, no duermes incierto
redoblas tambor al viento
solitario pasajero
viejo marinero de barba blanca
besas labios como espadas
pinceladas huracanada
ser cruel, no eres tu, eres nada
Paisaje triste de un cuadro vació
instante temprano y tardío
ruges amargo gentío
ruges invierno baldío
eres señor de los tiempos.

Todo a lo largo de la torre vigía

(canción “All Along the Wachtower” – Bob Dylan)

Como un bosque que se pierde
tu también,
como la luna que acecha,
como una playa desierta
en miedo del desierto,
como una foto desteñida
desterrada en el recuerdo,
como el murmullo de voces milenarias,
como un escaparate vació
de retratos indiferentes,
como un sinfín de cabezas pensantes
aplastadas contra el asfalto,
como si un rincón de mi corazón
se hubiese inundado de un mar de cobalto,
como cubrir de salsa la tristeza
y ver la melancolía sentado en un butacón de cristal,
como sentir la vida
desde una brutal perspectiva vertical,
como recordar los recuerdos
que olvidados en el recuerdo quedan por llegar,
como esperar a que la suerte
me ataque de muerte
como esperar a que me abraces por última vez
otra vez más.

Estamos atrapados en un cuadro irreal,
estamos corriendo por nuestra vida
todo a lo largo de la torre vigía.
Este es un sitio sitiado informalmente
de noches sin día y de días nocturnos.
Ahogados en el pozo de los ahorcados
todos mis viejos sueños
son aquí como emigrantes indocumentados,
son como documentos certificados antes de la escritura,
cuando se escribió esta canción,
cuando lo peor sucedía a algo irremediablemente peor
pero mejor que cualquier cosa que pudieras esperar.

No me pidas que escriba,
no me pidas que siga,
siento que me digas
tal vez adiós
o adiós, tal vez
este es un mal momento ciego
este es un recular a culatazos
corro por tu vida
todo a lo largo de la torre vigía.

Donde dormitan los sueños

(Otoño de 2000, escrito en el libro de lengua de Gonzalo)

El viejo árbol roto,
en su vejez desenterrado
nevado de soledad,
derrotado
quiere escapar
derrumbarse en el acantilado
de los sueños inconclusos
y despertar
completamente olvidado.
Sus frutos están maduros
teñidos de sangre por el viento
y en su tristeza
están colgados como en un cuento,
todos mis sueños
en el columpio del tiempo.

Hincar mis raíces
preguntándome
nada es tan simple
devorándome
destrozar la tierra
al amanecer
acabar con la guerra
que me vio crecer.

El Viejo hombre loco,
en su vejez desengañado
borracho de soledad,
derrotado
quiere acabar
suicidarse en el acantilado
de los sueños inconclusos
y despertar
completamente olvidado.
Sus ojos maduros
teñidos de sangre por el viento
y en su tristeza
colgados
como en un cuento,
todos mis sueños
en el columpio del tiempo.

Hincar mis raíces
preguntándome
nada es tan simple
devorándome
destrozar la tierra
al amanecer
acabar con la guerra
que me vio crecer.

Anclado al mar

Despertar una mañana
y todo es azul
¿donde está mi cama?
la mirada de inquietud
que pasara,
que pasara.
Si todo gira
el viento moja tu cara
la lluvia besa tu pelo
y el tiempo pasa,
el tiempo pasa.

Cadenas de espuma y de sal
subido en una piedra
no se puede luchar
las pistolas vacías ganan
vivir anclado
soy un duende sin camino
y mi destino lo guía el mar.

Levantas la cabeza
todo es quietud
¿Donde voló mi alma?
la expresión de incertidumbre
no volverá,
no volverá.
El silencio es azul
mis sueños, nieve derretida
el mar arrebatado
y el vino sangre perdida
sin sentido,
sin sentido.

Cadenas de espuma y de sal
me roban la fuerza
no puedo luchar
las palabras desnudas ganan
morir anclado
la libertad es mi camino
y mi destino lo guía el mar.

Cadenas de espuma y de sal
subido en una piedra
no se puede luchar
las pistolas vacías ganan
vivir anclado
soy un duende sin camino
y mi destino lo guía el mar.

Aguamarina

Aguamarina

Hay una muchacha
que vive en una cueva
al otro lado del mar
es la mujer más bella
que te puedas imaginar
su cuerpo es el canto de una sirena
sus ojos son el reflejo del mar
su pelo es oro que vuela
y no lo puedes tocar.

Aguamarina
enamorada del mar
aguamarina
quién te vendrá a buscar
aguamarina
quien te desencantara
quien recogerá tus penas
y te enseñara a soñar.

Hay en su mirada un misterio
imposible de descifrar
sus besos te abrasan
te atrapan
y no te dejan escapar
su suerte es el destino del viento
su sueño lo duermen las flores del mar
su historia un pasado sangriento
de noches de libertad.

Aguamarina
enamorada del mar
aguamarina
quién te vendrá a buscar
aguamarina
quien te desencantara
quien recogerá tus penas
y te enseñara a soñar.

Todas las flores

Son todas las flores
que inundan los corazones
son los deseos, son las pasiones
que se marchitaran,
son todos los recuerdos
que sentimos como nuestros
son los momentos inciertos
que sepulto el tiempo
y no volverán!

No volverán, no volverán
las flores a llorarle al mar,
si ha muerto el mar no volverán
los peces a sentir la libertad.

Se abalanza el destino
con un hacha de doble filo
atravesada en el camino,
rodaran cabezas
y entre la maleza
las flores crecerán.

En esa tumba las flores crecerán
y crecerán, y crecerán
mil flores de colores en el mar,
y volverá, y volverá
en tu sombra a brillar la libertad.

El océano se inundara
con el agua de los sueños,
y una gota del amor que hay en tus besos
resucitara a el mar.

El viejo escritor

(Otoño de 2000, escrito en el libro de lengua de Gonzalo)

Son pluma, tintero y papel
los recuerdos que quedan de el
la miseria escrita con mayúsculas
una tenue tarde de otoño
nunca nos dijo el porque
el como y el cuando no importan
no tienen forma ni razón de ser.

Y tu como ves la botella
esta medio llena o está vacía,
todavía no se han secado
las lagrimas de los días pasados
aun me acuerdo cuanto te llore.
hay un viejo escritor en el monte
que hace poco murió
de el nada nos ha quedado
solo nos dejo:

Pluma, tintero y papel
los recuerdos que quedan de el
la miseria escrita con mayúsculas
una tenue tarde de otoño
nunca nos dijo el porque
el como y el cuando no importan
no tienen forma ni razón de ser.
la pluma se desliza sobre el papel
las hojas vuelan, amargura
las lagrimas del bosque
cuando se acuerda de el.

A un acantilado destrudio por el mar

 (CUADERNO GRIS)

A un acantilado destruido por el mar.
a un árbol derruido
y nevado de tristeza.
A la venganza pacífica porque no ofrece derrotas.
a la noche que siempre se disfraza
cuando intentas dibujar
el mundo desde tu cama.
A un campo de flores
pisoteadas por el tiempo.
A todas las palabras
que flotan en el viento.
A Poseidón
Que fue asesinado por el mar.
Al silencio dueño de la oscuridad.
Al otoño incomprendido
que yo esperaré bajo la lluvia.
A un gigante dormido
en el camino.
A la ciudad sumergida
por las aguas de la historia.
A la soledad inmensa
estandarte de la memoria.
Porque cuando me muera
quién me vendrá a llorar;
seré solo un recuerdo más
en el desván de las personas
olvidadas.